Visión

Visión

Vivimos en un mundo cambiante. Todos tenemos esperanzas, pero ninguno sabemos de verdad qué cosa nos espera en el futuro. La visión de El Arca es más que darles una Segunda oportunidad a los niños rechazados por sus familias, amigos y la sociedad, sino también prepararles para adaptar y prosperar en el mundo venidero. El Arca es un oasis donde los niños pueden encontrar sanidad y significado personal.

El nuevo local de El Arca acerca de Puerto Maldonado en la selva amazónica del Perú será un oasis, proveyendo un ambiente seguro y desafiador donde los niños pueden aprender, jugar, explorar y crecer físicamente, mentalmente y espiritualmente. Será un refugio donde pueden encontrar sanidad por las heridas emocionales y físicas recibidas muy temprano en la vida, un lugar donde pueden desarrollar carácter y aprender la responsabilidad y auto-dominio que les ayudará madurar. Los niños recibirán una educación básica, tanto como entrenamiento en agronomía y crianza de animales – mezclando métodos probados y fieles con lo último en investigaciones científicas – inglés, danza y artes, partería, mecánica, gasfitería, eléctrica, costura, administración de comercio, entre otros..

Una de nuestras metas principales es enfrentar una crisis general en el área de comprensión y retención. El plan de estudios y las actividades serán diseñados para ayudarles aprender y razonar, para presentir cambio y adaptarse a lo que pueda venir en el futuro. Nuestro deseo es más que sacarles de las calles, sino también formarles en ciudadanos productivos que pueden hacer una diferencia por muchos más semejantes a ellos. El terreno es suficiente grande para poder cultivar la tierra y criar ganados para proveer por las necesidades del Hogar, así convirtiéndonos tan auto-suficientes que sea posible. Compartir con otros es una parte principal del desarrollo del carácter y los niños aprenderán mediante alargando la mano a la comunidad y compartir información y tecnología con los en nuestro alrededor. Más que todo, se les animará hacia una fe viva en el Señor Jesucristo – nuestra única esperanza verdadera por el futuro.

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